sábado, 11 de octubre de 2008

RICARDO MORELLI

Recibimos de Ricardo Morelli su último libro VEINTE SONETOS LUJURIOSOS Y UN LAMENTO DESESPERADO. SONETOS SIN FORRO, publicados por la editorial Botella de Mar.

Si a este, quien escribe, viejo truhan, capitán, se le pidiera un comentario sobre este texto y su autor, no podría decir más que Ricardo Morelli despunta como un verdadero POETA, con mayúscula y todas las letras, ya que lo que se nota en lo que escribe es que se le va toda la pasión y la vida, además de demostrar un consumado dominio de las reglas del soneto y del lenguaje en general, al que de todas formas se atreve a violentar, cuando lo quiere y como quiere, con sutil y delicada maestría.

Por otro lado, como nos lo dice el mismo autor, su poesía se inscribe en la larga tradición que integran Carlos de la Púa, Dante Linyera, el Marqués de Sade, con una buena cuota de buen lunfardo; lista a la que se podría agregar el espíritú jugetón e incisivo de Rabelais, Henry Miller y Bukowsky. Sin dejar de mencionar a Apollinaire, el Decamerón, a Celedonio Flores y Julián Centeya.

Como no somos críticos solo podemos transmitir la experiencia en que nos vimos inmersos al leer este libro tan "procaz" como refinado, y esta experiencia es la de una inmensa alegría y la incontenible risa y lúdico anonadamiento que nos provocó pasar por las situaciones y descripciones que la punzante pluma de Ricardo Morelli nos transmitía: verdaderamente, su poesía es como una invitación a remontar una alocada montaña rusa con una botella de vodka en una mano y un soberbio 38 en la otra.

Aquí van un soneto (y no sólo de sonetos esta hecha su poesía):


MINA DE LA ESTRADA

¡La estrada es tan dura que da pavura!
Pa´ella que ya yiró más de la cuenta
en el lomo le broncan los cuarenta
y en el alma un bagayo de amargura.

Antaño cotizaba su hermosura:
la carrocería era bien polenta,
y hoy apenas le alcanza pa´la renta
gambeteando a diario la mishiadura.

Al punto nole juna ni el bolsillo,
cogiendo por inercia o por rutina,
le da lo mismo un camba o un poligriyo.

Cansada de ser puta y de ser mina
- buscando, tal vez, eterno apoliyo -
se amasija a lo rope con morfina.

Sí, para mí este tipo es un entero poeta y punto. Maneja las formas como un orfebre, pero cuando quiere, con delicada y satisfecha soltura, las violenta como la brisa que quiebra el tallo de una rosa. Aunque tal vez lo más importante de este libro de Ricardo Morelli resida en que en su poesía no todo es "lujuria", sino en que detrás de su erotismo descarnado y sarcástico por momentos pareciera esconderse un pequeño tratado de sociología de la vida cotidiana y tipos humanos de la ciudad de Buenos Aires y su lunfardia. Una colección de situaciones en que al igual que una hilera de fotogramas nos va mostrando retazos de una interminable comedia humana. En la que se desnudan los entresijos de sus personajes, sus mañas tramposas, su ternura y su malicia.
Vodka y a parte. Así me parece. Y al que no le gusta: mene frega !
El Pirata Cojo

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