miércoles, 6 de diciembre de 2017

EVA Y LOS GORRIONES

"Yo no era ni soy nada más que una humilde mujer ... un gorrión en una inmensa bandada de gorriones...Todo lo que soy, todo lo que tengo, todo lo que pienso y todo lo que siento es de Perón. Pero yo no me olvido ni me olvidaré nunca que fui gorrión ni de que sigo siéndolo.
 
Si vuelo más altoi es por él. Si ando entre las cumbres, es por él. Si a veces toco casi el cielo con mis alas es por él"
 
Eva
 
Baily, Samuel, Movimiento obrero, nacionalismo y política en la Argentina, Sudamericana, pp. 126-127.
 
Que sepamos, Héctor Negro no habría leído este libro, es pura sincronicidad.

martes, 24 de octubre de 2017

A GASTÓN MARTINEZ MATTIELLA

Gastón me abrió la puerta de su país de milagros

(Ancha puerta de un mundo que alucinó mis ojos).

Y fue un México erguido más allá de mi hallazgo.

Insurgente en mis sueños, indomable en mi asombro.

 

Y me abrió el entrañable portal de su casa,

donde aleteaban duendes transmutados en tangos.

Que surgían trayendo mi ciudad y mi entraña,

bajo  techos fraternos, desde rincones mágicos.

 

Y por él supe entonces que gracias a un misterio,

que él con sabiduría descifró e hizo suyo,

fue posible que el tango nos uniera tan lejos

y tan cerca del cielo que tocábamos juntos.

 

Y tras él, sus hermanos de temple generoso,

sensibles  y encendidos con el asombro puesto,

me enseñaron las claves de sentir en lo hondo,

tropillas de emociones y desbandados ecos.

 

Gastón fue en Buenos Aires, ese México pleno,

vibrando con nosotros con Gardel y Pichuco.

Sin dejar de florearnos su raíz como un fuego

y descubrirnos siempre algún costado oculto.

 

Por generoso y amplio. Por viajero del tiempo.

Por saber remontar la altitud de los tangos

y llenarse de amigos que a su ritmo latiendo,

le brindaron la fuerte gratitud de su abrazo.

 

Por eso lo quisimos, fue uno más con nosotros.

Compinche de la noche porteña, experto guía

del alma mexicana en la vuelta del codo                        

que lo trajo hasta el tango trepando nuestra orilla.        

 

Y hoy recordamos siempre a sus "muchachos de antes".

A aquellos que pasaron, a los que conocimos.

A aquellos que supieron descifrar Buenos Aires

bajo aquellas estrellas, desde nuestros sonidos.

 

Y lo sentimos cerca, más acá del olvido.

En la memoria cierta que lo trae y lo lleva.

Disfrutando los tangos que juntos descubrimos

y el enigma incitante del furor de su tierra.

 

Oh, Gastón, si supieras que para este terruño

de tangos y mateadas que hasta el tiempo respeta,

vos seguís siendo siempre tu México y tu mundo.

Y la visión que tu alma tuvo del alma nuestra.

 

Y que pese a la muerte y a su insólito truco.

Vos sos de los que fieles, se empecinan y quedan.

Con un corte de manga que aprendiste hace mucho.

Y ese estar con nosotros, que ya no hay quien lo pueda.

 

                                              Héctor Negro

                                           Noviembre de 2004

Si una estrofa me pide a mí Susana,

ESTROFAS PARA SUSANA

 

Si una estrofa me pide a mí Susana,

lo menos que merece es un soneto,

pensado entre la luz de la mañana,

escrito en el crepúsculo indiscreto.

 

Se me llena de tangos, de milongas,

de valsecitos tiernos que resbalan.

De ademanes que al canto lo prolongan,

de una garganta que cantó a la mala.

 

Que se juega pegándole a la muerte

y que embalada contra la mentira,

sabe desenfundar la contrasuerte.

 

Sabe por Cátulo el hilo que se estira

-la vida misma cuando se hace fuerte –

y que un día se corta y se revira.

 

                           Héctor Negro

                            16/3/08

viernes, 15 de septiembre de 2017

sábado, 26 de agosto de 2017

Héctor Negro y su pared.

HÉCTOR NEGRO Y SU PARED- EN NICARAGUA 4888. PB B. A LA DERECHA DE LA MODELO: FOTOGRAFÍA DE ERNESTO "CHE" GUEVARA. TAMBIEN SU TRASNCRIPCIÓN DE TEMAS: SU PÈQUEÑO MUNDO.

domingo, 23 de julio de 2017

NEGRO Y SUS PASIONES. LA CONTRACARA DE UN POETA

En la carta que le envía a sus padres les pide de manera urgente que se comuniquen con su esposa, Mabel, para tenerla al tanto de su llegada. Seguramente estaba de viaje por una de las tantas inspecciones a que lo enviaba el Banade (Banco Nacional de Desarrollo). Negro era un poeta que tenía que ganarse el mango, nada de becas. Por otra parte el fútbol. Esta contento del triunfo de independiente. En esta carta podemos ver, al menos tres pasiones: el futbol, su mujer y sus padres. Hay otras.
 
Lo otro es una foto que debe corresponder a La Falda, Córdoba