martes 14 de julio de 2009

CON ESA LUZ

Esta milonga pertenece a mi próximo libro "Cantaré hasta el fin" y fue grabada por

Carmen Guzmán para un C.D. de inminente aparición...

 

          (Milonga)

                I

Como olfateando la primavera,

voy  por la calle,  bebo la brisa.

Y aunque me aturdan de mil maneras,

agazapada,  va mi sonrisa.

 

Cruzan infiernos por la vereda.

Ondas de angustias que se deslizan.

Pero con fiebre de enredadera,

sube mi canto por las cornisas.

                II

Por este aroma a primavera

y la caricia del sol,

perseguiré la quimera

soñando un mundo mejor.

Que la esperanza es espera

y es repechar el dolor.

Cuando la fe es la bandera

que hace flamear el amor.

              I Bis

Como jugando mi alma entera,

vuelan mis grillos el aire impuro.

Y aunque la calle se desespera,

hago camino entre tanto apuro.

 

La selva diaria nos entrevera.

Las ilusiones se deshilachan.

Pasa la prisa con piel ligera.

Pero mi canto nunca se agacha.

             II Bis

Con esa luz que nunca afloja.

Con esa luz siempre voy.

Con el verdor de las hojas

que al árbol le dan frescor.

Cuando mi canto despoja

las sombras de lo que doy.

Cantando así, se me antoja,

que me han de oír como soy.

 

                                    Letra de Héctor Negro

                                    Música de Carmen Guzmán

MANAL


Otra vez más poéticas urbanas, esta vez en una canción que está en la historia. Y quizás el blues más tanguero de todos. De Manal, injustamente silenciado por los manejos siniestros de la difusión de esta sociedad idiota, se pueden elegir un montón de temas: "Jugo de tomate frío"; "Avenida Rivadavia"; "Una casa con diez pinos", etc., etc. Pero en verdad, para ser sinceros, no todo tiene su razón de ser en una sociedad donde la idiotez y la desmemoria se fabrican todos los días, igual que una cinta infinita y que no para, infatigablemente. También el rock local – como diría Pappo – está en deuda y con una anemia que lo pone en coma. Y ni que hablar de los pibes… ay ay ay, Pirata; mejor me callo. Obviamente de la letra no voy a decir nada, ya que los méritos están ahí y ella se explica sola. Igual, vean: "un camión interrumpe el simple descampado" ¡un camión interrumpe un paisaje, como una mancha en un lienzo!; "la fábrica parece un duende de hormigón y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock". Son fogonazos de poesía. Relámpagos de otro cielo... un camión

El Pirata Cojo

Avellaneda blues

Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado.
Tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados.
Hoy llovió y todavía está nublado.

Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado.
Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado.
Un camión interrumpe el triste descampado.

Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón
y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock.
Un amigo duerme cerca de un barco español.

Amanece, la avenida desierta pronto se agitará.
Y los obreros, fumando impacientes, a su trabajo van.
Sur, un trozo de este siglo, barrio industrial.

Letra: Javier Martínez
Música: Claudio Gabis


lunes 13 de julio de 2009

LEIDO EN UNA PARED DE ALMAGRO

De mi próximo libro "Cantaré hasta el fin", esta poesía que pertenece al capítulo

Con los pies en el barrio.           

 

LEÍDO EN UNA PARED DE ALMAGRO

 

"Con los pies en el barrio y el grito en el cielo"…

Vocifera una pared de Almagro con furiosos trazos

surgidos de la penumbra de una noche sigilosa.

 

Y el barrio late a ras de la vereda, en el tumulto de la calle,

en el innumerable mundo que custodian las puertas,

en el colmenar de los edificios presuntuosos,

en los turbios rincones de los desamparados.

En el ir y venir de los comercios insaciables.

Donde la gente gasta su paciencia y su rabia.

En el aquelarre de sus avenidas bulliciosas.

 

Hay que saber andar por esas calles, gastar las suelas,

soportar sus garúas, sus inviernos, sus soles impiadosos

y extender la mano o disparar el puño, según se cuadre,

según baje la noche o te encandilen ojos de gato,

focos o implacables vencimientos…

 

Y tener el grito presto, agazapado, cargado como un arma

para escandalizar al cielo como desde un gigantesco altoparlante

capaz de desacomodar las nubes y rebotar por las estrellas,

para despertar a los relámpagos y dar envidia a los truenos

que remolonean en los hondos huecos de las tormentas

que siempre esperan el imprevisible estallido.

 

Con los pies en el barrio:

con la gente

y su prodigiosa aventura de la vida.

Con sus esperanzas y sus rebeliones.

Por sus cicatrices y sus sueños…

 

Con el grito en el cielo:

para que lo sepan los otros, los que contabilizan sus ganancias

que crecen con la fatiga de los más.

Para que se amplifique en los tapiales agachados,

en las arboledas y en los muros altos.

Y nos vuelva como un fecundo vendaval que nos sacuda como campanas

para sumarnos al grito hasta hacer un coro gigantesco,

junto a la gente de Almagro, de la ciudad, del país y del mundo.

Que estremezca los cimientos del orden establecido,

que establece la desigualdad y la injusticia.

Algarada anticipadora de una vida mejor.

 

Que tendrá los pies en el barrio.

Y pondrá el grito en el cielo.

Alguna vez…

                                                      Héctor Negro

                                                            10/08

       

TRISTEZAS DEL COLÓN

De Domingo Basile (Buenos Aires, Argentina): Teatro Colón. Para compartir

Trabajadores del teatro Colón, orgullo de los argentinos en tiempos pasados. Macri & García Caffi: dos dinosaurios en una cristalería

Nuestra historia como país es indignantemente cíclica. Siempre nos encontramos con los "vende-patrias", que arruinan años de trabajo y perfeccionamiento argentino: Nos quedamos sin trenes nacionales, sin sus talleres de producción, sin su mano de obra especializada, bajo pretexto de ser deficitarios. Nos quedamos sin nuestra aerolínea de bandera y sus rutas aéreas, con las consecuencias vergonzosas y carísimas que día a día pagamos. Nos quedamos sin petróleo, sin gas, para que España se enriquezca durante años: somos de los pocos países en el mundo que perdimos semejantes recursos sin disparar un solo tiro! Actualmente con la vigencia de las leyes Menemistas, las multinacionales canadienses y yanquis nos despojan del oro y la plata. Grandísimas extensiones de tierras patagónicas tienen dueños italianos, yanquis, ingleses y demás, incluyendo lagos, fuentes naturales de agua  y glaciares. ¿Quién gobierna nuestro país? Pasamos por radicales, peronistas, desarrollistas, liberales, militares…..Pero evidentemente nuestra  historia sigue siendo diseñada en otro sitio. Como diría León Gieco en sus letras: "Si nuestro sudor sirviera ya habría un sudoducto" ¿Qué nos quedaba por destruir? Qué más nos faltaba destrozar?……. El Teatro Colón. Así es; el Teatro Colón con mas de 100 años de historia cultural,  escala obligada de todo artista lírico para confirmar su consagración mundial. Sitio sagrado donde brillaron Ana Pavlova, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Arturo Toscanini, G.Puccini, Fedor Chaliapin, Luciano Pavarotti, Darío Volonté  y tantos otros! Poco sobrevivió a la embestida privatista de los 90´, el Colón fue uno de los ejemplos, gracias a la decisión inalterable de sus cuerpos estables que impidieron su privatización, promovida entre otros por el Director Técnico de ese momento, Juan Carlos Greco. Luego de una larga lucha devastadora, Greco fue expulsado de la institución, por decisión unánime de los trabajadores Hasta que apareció el Proyecto "Master Plan" (2003)  conducido por la arquitecta Silvia Farge, que con la excusa de realizar una restauración edilicia,  promovió una nueva estafa al pueblo argentino. Esta restauración se tornó destructiva, a partir de la gestión Macri ,donde se implementó la desintegración de las salas de ensayo, de los talleres de producción, desmantelamiento del escenario , entre otras atrocidades, con un presupuesto millonario que triplicó al original. En los distintos subsuelos que dicha sala posee, donde históricamente se desarrollaba la producción de los espectáculos líricos, nos encontramos con una enorme cantidad de escombros, semejante a un "Bombardeo". Cómo se justifica tanta destrucción? ¿Cómo permitir que inmensas paredes y cientos de metros cuadrados de pisos de nuestro primer coliseo hallan sido convertidas en toneladas de escombros, al extremo de provocar el resquebrajamiento del muro histórico del teatro y la posibilidad de un derrumbe? Hay grietas en el edificio que parten de sus cimientos y se prolongan hasta el cuarto piso, que los genios del Master Plan no saben como reparar, apuntalando con tirantes de madera parte de la fachada exterior que da a la calle Viamonte y sus subsuelos. ¿Quién gobierna nuestro país? ¿Cómo puede ser que proyecten reemplazar  salas de ensayo de las orquestas, del ballet, de talleres de producción, en confiterías, restaurants, sucursales del Banco Ciudad, tiendas de souvenirs y hasta una concesionaria de la "General Motors" en el antiguo pasaje de los carruajes? ¿Hacía falta un gasto millonario solicitando préstamos al Banco Interamericano de Desarrollo que pagaremos durante años los ciudadanos de esta ciudad con los impuestos, con el fin de destruir nuestro teatro…? Los trabajadores del Teatro Colón denunciaron en todos los medios existentes este desastre. Estamos hablando de la Legislatura Porteña, los canales de televisión, las radios, la Dirección de Patrimonio Cultural,  la Dirección de monumentos históricos, etc, etc, realizamos cientos de marchas pacíficas, manifestaciones, etc, etc…. ¿Quién gobierna nuestra vida? Cómo es posible que no hayan trascendido estas denuncias y la destrucción de la sala lírica continúe con toda impunidad? Los cambios que afectaron el escenario y la sala, afectaron severamente la acústica privilegiada que lo caracterizaba. ¿Macri tiene tanto poder para  hacer esta masacre cultural, esta nueva estafa al pueblo argentino, a los trabajadores artistas sin que  esto trascienda, sin que prosperen tantas denuncias? Sinceramente creo que no. Entonces me pregunto: ¿Quién gobierna a Macri? En respuesta a las denuncias realizadas por los trabajadores el Sr. García Caffi ordenó el traslado de 480 artistas, cantantes, pianistas, fotógrafos, camarógrafos, arquitectos, herreros, etc., etc., que ahora según la decisión de este funcionario de turno, ESTOS TRABAJADORES pasarán a prestar servicio en los Hospitales Municipales que les queden más cerca de su domicilio! Es decir, para dar un ejemplo real y concreto, un cantante lírico de 30 años de trayectoria, con presentaciones en los más importantes teatros mundiales, que representó artísticamente a nuestro país, que fue premiado y reconocido mundialmente , hoy deberá entregar números a los pacientes del Hospital Alvarez. Haciendo una breve proyección nos damos cuenta que la propuesta de Macri & García Caffi es muy "inteligente"!....Como no pueden echar al artista lo mandan a realizar tareas que poco tienen que ver con su trayectoria profesional, lo que indica que en pocos meses se muere de tristeza, de infarto o renuncia! De esa manera Macri & García Caffi hacen su brillante negocio y se ahorran el dinero del despido, sumado a que elimina de esa manera un cargo estable de la municipalidad ganado legalmente por concurso internacional! Qué genios tenemos como gobernantes, qué mentes iluminadas…Qué perversos hijos de puta! Oh casualidad ,los dirigentes de los trabajadores, están entre los "nominados". Oh casualidad, el gran asesor escenotécnico del "Master Plan" es el Sr Juan Carlos Greco, el ex director técnico expulsado del Teatro Colón, que hoy, por lo visto se tomó una revancha privatista. Quedamos 808 trabajadores que todavía pertenecemos a este teatro o lo que queda de él. Nuestra condición actual es la siguiente: *Desde enero, el teatro está cerrado y tapiado y no podemos ingresar. Estamos en la calle. *La programación de obras líricas a desarrollarse en otros lugares, como el Teatro Coliseo es mínima y no está confirmada. *No disponemos de una oficina de personal y fiscalización, donde constarían nuestras asistencias, no tenemos garantizados los sueldos. *No tenemos Director Técnico, puesto que el que recién había asumido renunció inmediatamente al argumentar que no puede trabajar por la desintegración del personal de  talleres de vital importancia en el desarrollo de la puesta escenotécnica. * No sabemos ni donde ni cuando debemos presentarnos a trabajar, estamos totalmente desprovistos  de información, nos reunimos semanalmente en las veredas del Teatro, estamos en asamblea permanente pero las autoridades del gobierno de la ciudad no nos reciben. *Nuestro Director el Sr. García Caffi,  nos basurea públicamente diciendo que debe trasladar personal porque "el Colón no es un seguro de desempleo, y no puede apilar trabajadores en los pasillos del teatro" …..Como los milicos, cuando apilaban los cadáveres de desaparecidos en los pasillos de la Esma. Queridos lectores, me despido con la convicción de seguir adelante solos , silenciados, más viejos y mucho mas tristes, pero con la esperanza de que por lo menos sepan que hicimos todo lo posible por defender nuestro Teatro, nuestras familias, nuestra cultura……Y no nos daremos por vencidos, ni aún vencidos! Trabajadores del Teatro Colón. www.danielhelfgot.com

miércoles 24 de junio de 2009

La peor hora del Teatro Colón

por Mempo Giardinelli

Tiemblo de rabia y de impotencia al escribir estas líneas, después de leer las reiteradas denuncias que se hacen acerca de la suerte –desdicha, realidad – del Teatro Colón.
Ya su Centenario, el 25 de mayo del año pasado, encontró al enorme, bello y emblemático edificio no sólo cerrado sino desfigurado y sumido, de hecho, en una lenta, imperdonable agonía.
Yo he ido al Colón sólo cuatro veces en mi vida, y esas experiencias son imborrables. Pero por sobre esa circunstancia personal, y más allá del hecho de que la inmensa mayoría de los argentinos no tuvo ni siquiera esa posibilidad (y bastante más de la mitad de nuestros compatriotas sólo conoce el Colón en fotos o ni eso), siempre tuve para mí que esa magnífica sala era un orgullo nacional. No sólo porteño, sino de la nación toda.
Ese orgullo tiene que ver con la historia del edificio, la historia del arte universal, y por supuesto la historia argentina en lo político-cultural.
Con decenas de maravillosas temporadas de conciertos y de ópera en su haber, el Colón se ganó la fama que todavía tiene: ser una de las mejores cinco salas líricas del mundo, en opinión de los más importantes directores, coreógrafos, solistas y compañías de todo el planeta. Todo lo cual es bien sabido y debiera ser motivo de orgullo y responsabilidad en su preservación.
Pero no. El maravilloso y ahora triste Teatro Colón está siendo sometido al desguace vil por parte de la patota neomenemista disfrazada de gente de pro que gobierna la capital de la República.
Están liquidando los tesoros artísticos del gran coliseo. Algunas personas íntegras, que además saben del Colón, aseguran que las ratas se están comiendo trajes y pelucas históricas; que hay filtraciones de agua en los sótanos más bajos; que la sala “parece un campo minado” y que se está modificando el carácter y la estética del centenario edificio.
Entre las “novedades” figuran la habilitación de tiendas comerciales, una especie de shopping center en los camarines, salas de ensayo eliminadas para crear espacios “vip” y medio millar de técnicos y profesionales en la calle.
Con lo que cuesta formar gente capacitada en materia operística, hay que ser muy bruto, realmente, para semejante barbaridad.
El Colón es en sí mismo un acontecimiento cultural mundial y su trayectoria y su incalculable valor –edilicio, mobiliario, histórico– exigirían por lo menos un debate que hasta aquí no se dio. Al contrario, y en el típico estilo autoritario argentino del que viene y cambia todo, uno de nuestros máximos iconos culturales está siendo destruido por evidentes intereses, ignorancia e ineptitudes.
Pero lo que a mí más me fastidia, y duele, es que hace por lo menos dos años que mucha gente sensata, y culta, viene llamando la atención sobre los peligros que corre el Colón, mientras la gran mayoría de la ciudadanía porteña –y esto hay que decirlo– se hace la distraída, como si no le importara.
Ha de ser, probablemente, la misma mayoría que votó y parece que seguirá votando a sus verdugos, sus destructores de patrimonio, sus “empresarios” dizque modernos. Los mismos que seguramente ya se están aprovechando de la protección inmoral y cínica de sus amigos del poder.
Ese persistente exitismo porteño –que los llevó a votar a Menem y sus intendentes (Grosso, Erman, Bouer, Domínguez) y después a De la Rúa-Olivera , Ibarra-Felgueras e Ibarra-Telerman, y últimamente a la runfla macrista– visto desde una provincia marginal pero tan argentina como las demás, créanme que resulta un fastidio adicional.
Claro que son muchos los que resisten y luchan. Son muchos los ciudadanos porteños conscientes del daño inferido al Teatro Colón; muchos los que no admiten el robo estético que nos están haciendo desde el gobierno del señor Mauricio Macri. Muchos los que protestan y denuncian las acciones ominosas del hato de ignorantes, favorecedores de amigos y empresarios de la destrucción que adoran a Macri, Michetti, Rodríguez Larreta o cualesquiera otros apellidos, y quienes nada más que por este crimen cultural no merecerían otra cosa que el desprecio absoluto de lo que queda de una sociedad que fue culta y esperaba de sí mejores destinos y más respeto por su propia historia. Pero esto es la Argentina de este tiempo.
Por eso, además, la muerte del Teatro Colón casi no está en los medios y es un ominoso ausente en la televisión argentina.
La destrucción del magnífico coliseo que identificó culturalmente a Buenos Aires y al país todo durante un largo y riquísimo siglo, parece sellada y poco importante.
Pero perder el Colón, y sobre todo perder su esencia, su historia y su edificio, es ni más ni menos que una tragedia cultural. De la que tampoco habla casi ningún candidato, y así nos va.

lunes 1 de junio de 2009

Adelanto de la nota sobre las letras de tango a publicarse en el próximo núnero de la revista Buenos Aires Tango y lo demás

En el próximo Nº de la revista Buenos Aires Tango y lo demás (el 58), aparecerá una sección de varias páginas dedicada a las letras de Tango de este tiempo titulada “Las letras de Tango en el tercer milenio”. Los integrantes de la Dirección de la revista, que siempre dedicó importantes espacios para la publicación de letras nuevas, entre ellos la página “A nuevos tiempos, nuevas canciones”, ha querido sumar al siempre debatido tema de la renovación de las letras, testimonios concretos.
Más allá de las argumentaciones, de la información de la que carecen muchos “opinólogos” del tema, del ocultamiento que se advierte por parte de los medios comerciales y masivos, de las muy conversadas “mesas redondas” donde los que participan no son los que más conocen, hemos preferido mostrar parte de este universo tan vapuleado. ¿Cómo? Convocando a poetas y letristas vivos, de diferentes edades (generaciones), de distinto género (masculino y femenino), que vienen produciendo desde antes del comienzo de este “tercer milenio”, callada y tesoneramente lo que luego otros dudan de que exista o “ningunean” caprichosamente. Allí están algunas de sus letras, sus respuestas a un breve cuestionario que revela el grado de conciencia con que ejercen su quehacer.
Aquí reproduzco la Introducción que escribimos los directores-redactores de la revista. Es un anticipo que invita a no perderse el contenido central. Aunque sobre ciertas actitudes miopes no nos hacemos ilusiones. Seguirán repitiendo el fácil argumento de negar y ningunear. No importa. Conozca nuestra propuesta. A continuación la anunciamos…

LAS LETRAS DE TANGO EN EL TERCER MILENIO

Uno de los temas más controvertidos de los últimos (y no tan últimos) tiempos, es el de las letras de tango. Y ampliamos también lo de“no tan últimos”- refieriéndonos a los tiempos-, porque prácticamente desde que finalizó el brillante ciclo de la Década del 40 y comenzó a advertirse una situación de crisis en el género (tango, milonga, vals criollo y porteño), se apuntó a la producción letrística-poética como una de sus causales más cuestionadas.
Aunque la situación de “crisis” afectó a la danza, a la venta de discos, al alejamiento paulatino - entre sus preferencias- de muchos jóvenes y de otros no tan jóvenes, a la lenta desaparición de las grandes Orquestas Típicas, a la creciente desaparición de tradicionales fuentes de trabajo para los artistas del Tango sin distinción de disciplinas y a unas cuantos otros aspectos que sería fatigoso y redundante enumerar. A pesar de que todo lo expuesto fue evidente, muchos comentaristas, aficionados al Tango, amantes del mismo y buena cantidad de “despistados”, apuntaron con temeraria seguridad: “lo que pasa es que faltan letras…, no hay nuevos letristas…” y afirmaciones por el estilo. Esto lo escuchamos a fines de los ’50, principios de los ’60 y se fue haciendo una especie de lugar común que no iba más allá de la mera reiteración.
El esquema era tajante para justificar el nudo del problema, aunque llegaba a reconocerse que esa carencia no agotaba las causales. La “camada” de letristas - algunos de ellos hoy consolidados y reconocidos - que apareció desde fines de la década del 60, atenuó pero no desbarató totalmente ese argumento. El que pese a la aparición (en cantidad y calidad) de obras y nombres que lo contradecían totalmente, siguió esgrimiéndose ante la falta de la profundización del estudio de esa problemática. Así fue transcurriendo y pasando el siglo que indicaba el fin de un milenio y el comienzo de otro. Al que tenemos que identificar por su nombre: Tercer milenio.
Mientras tanto, el tango experimentó una suerte de “resurgimiento” que dio por tierra con las agorerías que por enésima vez lo daban por “finado” y aparecieron nuevos músicos, cantores, “milongas” pobladas de veteranos y jóvenes bailarines, conjuntos, valoraciones desde el punto de vista cultural, expansión internacional y además de otros etcéteras, nuevos letristas. Lo que no impidió que el latiguillo se siguiera repitiendo.
Como si la presencia o no de “éxitos” (preferiría decir obras trascendentes que alcancen el favor del público), dependiese sólo de las letras. Como ignorándose por comodidad o falta de conocimientos, que una buena letra para convertirse en una buena canción, necesita también una buena melodía (y que además entre ellas haya una necesaria correspondencia). Y que una vez logrado este objetivo serán inevitablemente necesarios un buen intérprete, un buen acompañamiento (en definitiva una buena versión), para después (con buena fortuna) poder grabarla y (¡oh, desmedida pretensión!) lograr una mínima difusión que alcance para que, por lo menos, un sector del público la conozca y la juzgue.
De donde surge claramente que la buena letra es solo un eslabón de esta rara cadena que generalmente se suele quebrar en su eslabón más débil (la difusión). No casualmente hubo tangos y milongas que contando con muchas de las condiciones planteadas, debieron esperar 20, 30 ó 40 años para llegar a ser conocidos y reconocidos. Otras veces, las más, se van diluyendo en el ninguneo de los medios y en la desidia de ciertos cantores que a pesar de haberlos grabado, nunca los cantan en sus actuaciones, para “ir a lo seguro” con lo más conocido. También resulta necesario practicar un necesario ejercicio de pequeña indagación preguntándose: ¿existen actualmente melodistas a la altura de los grandes melodistas de cualquier época? ¿Cuántos…?
(Y hagamos memoria.) ¿Les interesa a todos los músicos con condiciones de compositores, componer para la canción, ajustándose a sus requerimientos?
Como podemos comprobar, la cuestión no es tan esquemática ni simple como para atribuirle todas las culpas a los letristas o a su supuesta ausencia. El problema da para analizar, pensar, profundizar e intentar ir sacando conclusiones. Pero seriamente.
No con la ligereza y facilidad con la que los que “balconean” el tema, terminan diciendo “hayque…”, planteando abstracciones que no movilizan a ningún verdadero creador. De cualquier manera, el tema da para opinar largo y tendido. Y nadie tiene la verdad única y reveladora. Bienvenidas sean las opiniones divergentes pero serias, la polémica sana, las discrepancias fructíferas.
Mientras tanto, “Buenos Aires, Tango y lo demás”, que siempre abrió sus páginas a la polémica y a las letras nuevas, acude al mejor argumento: los ejemplos concretos. No discutir si hay letristas actuales o no. Mostrarlos. Indagar con ellos a través de opiniones que llegan desde sus propias respuestas y ejemplos que revelan sus propias obras.
Por eso esta sección dedicada a “Las letras de tango en el tercer milenio”. Para dejar un testimonio. Incompleto, ya que sabemos e imaginamos de muchos otros autores actuales que aquí no están presentes. Pero concreto. Quisimos mostrar letras y opiniones de letristas vivos de distintas generaciones. Más jóvenes, menos jóvenes, voces femeninas, masculinas, pero de hoy, aquí. Y a los que no llegamos a convocar les brindamos estas páginas para que den a conocer sus obras, opinen y digan: existimos. Que siempre será un aporte. Habrá otros que seguirán ninguneando, negando,
ocultando; por miopía, desconocimiento o prejuicios. Allá ellos…
Mientras tanto, no podemos concluir sin expresar un reconocimiento a los
intérpretes y difusores que contribuyeron a dar a conocer, desde siempre, las nuevas obras, superando los prejuicios, enfrentando la superficial crítica de los “retardatarios” y hasta la extraviada opinión sin fundamento de rechazar lo nuevo como actitud refleja, sin juzgarlo antes.
Y volver a recordar una verdad incontrovertible; que como dijera un amigo nuestro, de sano espíritu y sangre tangueros: todos los tangos, alguna vez, fueron nuevos. Y eso nunca fue un “pecado original”. Hoy, ¿por qué habría de serlo…?

N. de la R.

martes 21 de abril de 2009

DE MI PRÓXIMO LIBRO "CANTARÉ HASTA EL FIN"

Como ya lo he anticipado, en el curso de este año MARCELO OLIVERI EDITOR dará a conocer mi último libro "CANTARÉ HASTA EL FIN" que se subtitula (Poemas arremangados, versos y canciones). Está integrado por los Capítulos: Canto desparramado, Por la antigua y vital senda del soneto, Caminos cruzados,Rincón lunfardo, Cancionero para aguantar y crecer y Con los pies en el barrio. Del Capítulo: Cancionero para aguantar y crecer, he extraído estos versos de Tango...

CIELO ABIERTO

(Tango)

I

Cielo abierto, techo azul de mi barriada,

que en los patios se descuelga remolón.

Coloreando las veredas arboladas

y chispeando en las bajadas del gorrión.

Cielo abierto, de las noches estrelladas,

que platea los regueros del cordón

con su luna generosa desvelada

que en los charcos se hace brillo

y se quiebra en el balcón.

II

Cielo abierto

sobre el barrio rumoroso

y un tendal de casas chatas

con jardín o con zaguán.

Con ventanas

o portales sentenciosos

donde el tiempo desbarata

los colores que no están.

Cielo abierto,

necesito contemplarlo

con las ganas de alcanzarlo

o creer que bajará...

A limpiarnos este infierno

de ilusiones que se van...

I Bis

Cielo abierto aleteando en cien palomas,

o soltándonos furioso un chaparrón.

Titilando en cada estrella dormilona

o en un sol que nos desploma su fogón.

Cielo abierto como el cacho de esperanza

que la gente de mi barrio agrandará,

cuando vaya con lo poco que le alcanza,

a buscar día tras día,

la manera de zafar.

Versos de Héctor Negro

Música de Saúl Cosentino